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“Lamentable episodio”

Hoy aún no se sabe quiénes son los responsables del atentado terrorista que sufrimos los bogotanos el pasado sábado en horas de la tarde. Es cierto que este “lamentable episodio” –como lo llamó algún querido amigo que posa de moderado- desató la furia de miles de personas en las redes sociales, pero no creo que sea a ellos a quienes deba acusarse de terrorismo, como lo hicieron diferentes personajes.

Claro que tampoco puede acusarse de terrorismo al presidente Santos, pero tal parece que la gente tiene muchas razones para responsabilizarlo de estos hechos: La impunidad concedida a las Farc y todos los beneficios, que los deja con derechos por encima de los demás colombianos, aun a aquellos responsables de delitos de lesa humanidad, deja el mensaje de que cualquiera puede asesinar impunemente y que después será absuelto en el país que han transformado contra nuestra voluntad.

El sábado (17 de junio de 2017) en las redes, había los ofendidos, los indignados, los “amigos de la paz”, los moderados que llamaban a la cordura y los demasiado moderados que incluso se atrevían a decir que no se podía calificar de acto terrorista, hasta que se supiera quienes eran los actores y sus motivaciones. Vaya un despropósito cuando ya se sabía que había sido un artefacto explosivo el que causó la tragedia.

¿Pero porque se le hace responsable al Premio Nobel de Paz de esta tragedia? Quizás lo que piensan muchos colombianos es que, cualquiera que haya sido el autor, Santos lo ha estimulado con su política de apaciguamiento por la que ha sido capaz de lesionar gravemente las instituciones y reformar la constitución sin que tuviese las atribuciones.

¿Quienes pudieron ser? Ni idea, pero eh aquí hipótesis sobre algunos posibles autores del acto terrorista:

Hipótesis 1 – Pudieron ser las Bacrim, “los nuevos paramilitares” o “la extrema derecha” -como los llaman las Farc- los autores del atentado, podríamos pensar que ellos han adivinado –no son bobos- que esta es la forma de negociar con Santos. Ya se ha sabido que los jefes del Clan del Golfo han querido obtener un estatus político, para lograr una negociación como la de las Farc, pues se sienten con los mismos derechos de sus colegas narcotraficantes.

Hipótesis 2 – Es igualmente posible que hata sido el ELN, aunque se apresuraron a decir que ellos no fueron los autores del “episodio”, -recordemos que las Farc también negaron la autoría del atentado al Club Nogal-. ¿Porque creerles al ELN que negó su autoría en la masacre de Machuca, cuando, pobrecitos, se les incendió el tubo del oleoducto porque pusieron una bombita quemando a todo un pueblo con todo y sus humildes pobladores? Dice un comunicado del ELN que: “la política de este grupo no incluye ataques a la población civil”. ¿Solo policías que son una organización civil? Estos son otros que se sienten con derecho ser tratados igual o mejor que a las Farc, todos tienen las alas de la paloma que porta Santos en su solapa.

Hipótesis 3 - Parece que, para salvaguardar las conversaciones de paz con el ELN, han decidido hablar, ahora, de un tal MRP (Movimiento Revolucionario del Pueblo) que según parece son disidentes del ELN. ¿Raro no?, no los habíamos escuchado –o sea, ¿ELN?-. Otro posible candidato, ya mencionado por algunos miembros del gobierno y por algunos medios.

Hipótesis 4 - También pudieron ser los llamados “disidentes de las Farc”, grupo que no se acogió a los Acuerdos de La Habana y que parece ser mayor en número que los desmovilizados en este proceso, y que, según dice alias “Carlos” –exguerrillero entrevistado por Caracol- no parecen ser disidentes sino una retaguardia estratégica armada que quedaría como garantía de cumplimiento del gobierno a las exorbitantes promesas.

Quedan otros candidatos quizás más pequeños como grupos, pero cualquiera tiene la capacidad de poner una bomba. Se requiere simplemente de un hombre (o mujer) en solitario, con una bomba, que se pierda entre la multitud de un Centro Comercial como el Andino, en vísperas del Día del Padre. Pero todos saben que no hay nada que perder y al contrario si mucho que ganar: La impunidad es ahora la mejor de las alternativas para un terrorista.

Seguramente, por escribir esta, mi opinión, sea tratado de “carroñero” hasta por algunos amigos, pero creo que a las cosas hay que llamarlas por su nombre y que, este es el resultado de la inversión de valores que viene operando en Colombia, en donde hoy, son Timochenko, Iván Márquez y el secretariado de las Farc, los guardianes de la moral y las buenas costumbres.

¿No les parece una ironía? Quienes asesinaron, aterrorizaron, reclutaron y violaron niños y niñas, secuestraron, atentaron contra el medio ambiente, son los abanderados de la paz, pero entre tanto, en los medios, hay personajes como un señor Adolfo Sánchez Baute, (Revista Semana, 18 de junio de 2017) que nos llama terroristas a TODOS los usuarios de las redes sociales que manifestamos nuestro repudio por el cobrarte ataque y reclamamos al Presidente que cumpla con su deber, de defender la vida –aunque sea solo eso- de los colombianos. Al Presidente se le dijo que la impunidad generaría más violencia y no creyó.

Entiendo que se llame a la cordura y a la unidad contra el terrorismo, pero que Santos en medio de un mensaje aparentemente mesurado ponga un Twitter (también lo dijo en su discurso): “Los que quieren aguar la fiesta de paz no lo van a conseguir. A los enemigos de la paz los perseguiremos sin tregua ni cuartel.” Me parece que sigue polarizando quien debería ser el más cuerdo ¿Será que se refiere a los mismos ya etiquetados por él de “enemigos de la paz” como llamaba a quienes votamos NO en el plebiscito? ¿contiene esta afirmación alguna amenaza velada?