La estrategia del odio y de hacerse la víctima

Hace unos pocos días, el joven, y a veces genial, caricaturista Matador, decidió publicar un montaje en el que se editaba un video de un mensaje de Iván Duque, candidato a la Presidencia de la República por el partido Centro Democrático, en el cual ponía palabras en la boca del candidato en las cuales acusaba a Uribe de vínculos con los paramilitares y de masacres, supuestamente auspiciadas por el expresidente.

Este video, claramente un montaje, fue desmentido por Ivan Duque, pero en las redes sociales inmediatamente generó una reacción en cadena en la que muchas personas recriminamos la actuación del conocido caricaturista. Él prontamente se disculpó en el mismo medio donde lo publicó (Twitter), pero ya el daño estaba hecho y la furia del público uribista no se hizo esperar. Alguno de ellos, de manera reprochable, amenazó de muerte al caricaturista.

La disculpa de Matador fue muy simplona. Trató de desviar su culpa responsabilizando a sus “colaboradores” lo que no pareció muy convincente, máxime cuando en otras caricaturas había recomendado “eutanasia” para Alejandro Ordóñez y solicitaba “silenciar” a Uribe. Posterior a sus disculpa vino la otra posición, la de VÍCTIMA. Tomando como disculpa la andanada de reproches, insultos y amenazas supuestamente por los uribistas (agresiones desautorizadas por Duque y por Uribe), Matador decidió (y lo anuncio públicamente) retirarse de las redes sociales y efectivamente cerró su cuenta de Twitter.

Así las cosas, surge el debate en los principales medios de comunicación, con la consabida solidaridad de cuerpo. La mayoría de los opinadores en este país cerraron filas en torno al caricaturista, acusando al uribismo de barbarie y amenazas, pero justificando a Matador por ese video tan bochornoso, lo respaldaron argumentando que la publicación del video hace parte de la libertad de expresión.

Varios medios lo han entrevistado, varios columnistas han escrito apoyándolo y reprochando a sus críticos. Escuché atentamente una entrevista que le hizo el viernes 7 de abril, Vicky Dávila en La W, en la que Matador se presenta como la víctima y se muestra como una persona moderada, alegre, que no odia a nadie, un hombre casi piadoso aunque se declara ateo. Sin embargo, mientras trata de mostrarse tan angelical, cuando le preguntan por personajes de la vida publica no duda en tachar de “peligroso” a Ordoñez o a Viviane Morales, por el hecho de hacer públicas sus convicciones morales y religiosas. ¿raro, no? Para alguien tan tolerante y moderado…

Estos son los lobos con piel de oveja que tanto abundan. Se me olvidaba un detalles, dice que “es posible” que vote por Petro. Ese “es posible” ya lo sitúa en ese espectro político. Pero lo mejor es la siguiente coincidencia: a la semana siguiente, Gustavo Petro publicó otro video, también editado, en el cual ponen en boca del maestro Poncho Zuleta (cantante vallenato), palabras como “que viva la tierra de los ‘paracos’, y que vivan los ‘paracos’ ” mientras cantaban en una fiesta a la cual asistía Ivan Duque. Otra falsedad, odiosa y premeditada, que coincide con la de Matador y hace pensar que esta no es una coincidencia, tal parece que es la forma de hacer política de los que se autodenominan “Los Decentes”.

Los Decentes, así llamaron al movimiento por el cual Petro se lanzó a la Presidencia. Este movimiento sacó, en las elecciones del congreso, 4 senadores. Uno de ellos, un señor Gustavo Bolivar, que mas bien parece un gamín, quien en cada intervención pública o video que circula, no ahorra palabras de odio contra Uribe y contra los uribistas. Ha sentenciado, inclusive, que no descansará hasta ver a Uribe en la cárcel.

Creo que debemos estar muy atentos, Petro y muchos de sus amigos no representan nada diferente al odio de clases y están apostándole a que ese odio les ayude en las urnas. Pero lo más incoherente es que estos mismos promotores del odio se presentan, ante los medios, con un discurso sobre paz y reconciliación. Pero esto es un engaño. Hay cientos de evidencias de sus verdaderas intenciones.

Nada parece ser coherente, muchas cosas dice el ex guerrillero del M-19 nunca juzgado por la masacre de mas de 80 personas en el Palacio de Justicia a manos del grupo del cual era un dirigente. Habla de paz al mismo tiempo que incita al odio y a la violencia, habla de debate de las ideas mientras hace burdos montajes.

Petro tiene una característica, jamás dice algo positivo. Muchos dicen que fue un excelente Senador, pero reto a cualquiera a que me muestre algún aporte positivo durante su paso por el Senado. Para Petro, todo aquel que no este con él o es paramilitar o es mafioso, o las dos cosas al tiempo. En su alcaldía, la mayoría de los bogotanos – aunque no soy bogotano, vivo en esa ciudad hace más de 40 años, por tanto me considero bogotano- estamos de acuerdo en que fue un pésimo ejecutor, quizás el peor alcalde de la historia capitalina y son varias las investigaciones fiscales en las que lo acusan de varios y graves detrimentos patrimoniales, algunos de ellos, rayando en presuntos actos de corrupción.

Vivimos un momento histórico, en el cual, si llega a ganar Petro la presidencia, su talante autoritario y populista, nos pondrá a merced de ideologías Castro Comunistas, como las que han proliferado en varios países de la America Latina.

Twitter: @jebotero


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